Las soluciones basadas en la naturaleza (SbN) ofrecen una forma de abordar determinados desafíos ambientales y sociales mediante la protección, la gestión y la restauración de los ecosistemas. En el ámbito empresarial, pueden incorporarse a proyectos de recuperación de espacios degradados, gestión del agua o mejora de la biodiversidad.
Su contribución ambiental depende de las características de cada proyecto, de las condiciones del territorio y del seguimiento de sus resultados. Por ello, es importante distinguir las soluciones basadas en la naturaleza de otras actuaciones empresariales relacionadas con la eficiencia energética, el reciclaje o la reducción de emisiones.
¿Qué son las soluciones basadas en la naturaleza?
Las SbN son actuaciones que utilizan los procesos y las funciones de los ecosistemas para responder a desafíos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o el riesgo de inundaciones. Pueden desarrollarse en entornos naturales, rurales o urbanos y deben aportar beneficios tanto para la biodiversidad como para las personas.
Entre sus posibles aplicaciones se encuentran la restauración de ecosistemas degradados, la recuperación de humedales y la incorporación de vegetación en espacios urbanos. Para valorar su eficacia, es necesario analizar las condiciones de partida, los objetivos de la intervención y su evolución a lo largo del tiempo.
Restauración ecológica de espacios industriales
La recuperación de espacios afectados por actividades industriales es uno de los ámbitos en los que pueden aplicarse soluciones basadas en la naturaleza. En estos proyectos, el objetivo no consiste únicamente en introducir vegetación, sino en favorecer la recuperación de las funciones ecológicas del entorno.
Un ejemplo es la restauración de la cantera de caliza de Holcim en Yepes-Ciruelos, Toledo. Según la información publicada por la empresa, el proyecto se desarrolla en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha y Grupo Plegadis, y utiliza el estudio de los procesos naturales de colonización y sucesión vegetal para orientar las actuaciones de restauración.
El seguimiento de la vegetación y de la evolución del ecosistema permite adaptar las intervenciones a las condiciones del terreno y evaluar sus resultados.
Gestión del agua y soluciones urbanas
Las soluciones basadas en la naturaleza también pueden incorporarse a la planificación urbana. La recuperación de espacios permeables, la creación de zonas verdes y determinadas actuaciones de drenaje pueden contribuir a gestionar el agua de lluvia y mejorar las condiciones ambientales de las ciudades.
Estas intervenciones deben diseñarse teniendo en cuenta las características del lugar y sus efectos sobre los ecosistemas. La Comisión Europea señala que las SbN deben aportar beneficios para la biodiversidad y favorecer la prestación de servicios ecosistémicos.
En este contexto, conviene diferenciar una intervención que utiliza procesos ecológicos de un producto tecnológico que mejora la gestión del agua. Ambos pueden ser útiles, pero no deben presentarse como equivalentes sin justificarlo.
Cómo evaluar los resultados de una solución basada en la naturaleza
La implantación de una SbN requiere establecer objetivos concretos y realizar un seguimiento de su evolución. Según el proyecto, pueden utilizarse indicadores relacionados con la recuperación de la vegetación, la presencia de especies, el estado del suelo o la gestión del agua.
También es importante considerar el mantenimiento a largo plazo y las posibles consecuencias de la intervención sobre el entorno. El estándar global de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) proporciona un marco para diseñar y evaluar este tipo de actuaciones.
Para las empresas, comunicar estos resultados de forma clara permite explicar qué actuaciones se han realizado, qué beneficios se han observado y qué aspectos siguen pendientes de evaluación.














